Cuba cierra el 2016

“Nada es fácil, a todo hay que dedicarle el tiempo que requiere” improvisó Raúl Castro, al margen del texto de su discurso ante el Parlamento cubano, reflexionando acerca de las dificultades en la actualización del modelo económico, la reforma del socialismo. Acababa de mencionar los problemas en el experimento de los gobierno locales en las provincias de Artemisa y Mayabeque, uno de los primeros pasos en los cambios que inició cinco años atrás.

El presidente de Cuba cerró con último pronunciamiento el primer quinquenio de la transformación económica en Cuba. El 2016 termina en recesión, con una contracción del 0,9%, un decrecimiento que tal vez sitúa al Producto Interno Bruto en sus dimensiones de dos años atrás.

Raúl Castro dio tres recetas para la recuperación: “garantizar las exportaciones y su cobro oportuno; incrementar la producción nacional que sustituye importaciones; y no menos importante, reducir todo gasto no imprescindible.”

Enfocó parte sus señalamientos a las “dilaciones excesivas del proceso negociador” para la entrada de la inversión extranjera. “Es preciso superar de una vez y por siempre la mentalidad obsoleta llena de prejuicios contra la inversión foránea. Para avanzar resueltamente en esta dirección debemos despojarnos de falsos temores hacia el capital externo; no vamos ni iremos al capitalismo.”

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