¿Y quién inventó este segundo Período Especial?


Si el gobierno de Cuba hubiese anunciado la devaluación de la moneda nacional o la eliminación de la venta subsidiada de azúcar a través de la libreta de abastecimiento, la opinión pública nacional hubiese expresado inconformidad y vivido las consecuencias sin vaticinar la caída del país en un nuevo Período Especial. 

Los recortes energéticos y de combustible (anunciados en primicia a la población por los administradores y funcionarios que recibieron directivas de ahorro) tienen un efecto interesante en cómo los cubanos perciben el estado de su economía.Dèja vú.

No es casual que la dirigencia cubana haga llamamientos contra el desánimo y las sensaciones de derrumbe, tan de moda cuando a uno le da la impresión de no estar yendo a ninguna parte. Ese sentimiento en particular es una muestra del alcance real de algunos beneficios: el cuentapropismo, el boom turístico detonado por el 17 de diciembre de 2014, la apertura a la inversión extranjera, no representan una diferencia radical para que quienes creen y dicen (seguramente por ignorancia) que Cuba no es muy diferente a como era en 1991, el año en que la Unión Soviética se llevó la escalera de la ayuda económica y dejó a sus aliados caribeños pintando el socialismo colgados de la brocha…por cierto, sin brocha.

Ajustes por austeridad hay hasta en las mejores economías. Cinco años de repensamiento y buenos experimentos le han dado al país la experiencia necesaria para determinar entre lo funcional y lo deficiente, entre la solución y el problema, entre la escacez y el desabastecimiento, o cuáles deben ser las mejores proporciones entre las diferentes formas de propiedad.

 

Anuncios