Raúl Castro pone nombre a los demonios

El discurso de apertura del VII Congreso del Partido es tal vez la alocución más extensa pronunciada por Raúl Castro durante su mandato. Es el resumen de cinco años de cambios y de una búsqueda. El Presidente de Cuba reconoce que la resistencia a sus planes de actualización están atrincherada en el interior de su propio gobierno.  Las ironías y los adjetivos más fuertes cayeron sobre los oponentes a la actualización del socialismo criollo.

“El lastre de una mentalidad obsoleta que conforma una actitud de inercia, o de ausencia de confianza en el futuro. No han faltado, como era lógico esperar, sentimientos de nostalgia hacia otros momentos menos complejos del proceso revolucionario, cuando existía la Unión Soviética y el Campo Socialista. En el otro extremo han estado presentes aspiraciones enmascaradas de restauración del capitalismo como solución a nuestros problemas.”
Vea completo el Informe Central al VII Congreso del Partido Comunista de Cuba.
“Sin menospreciar en lo más mínimo el obstáculo que en este sentido significa el bloqueo norteamericano y su aplicación extraterritorial, se requiere dejar atrás prejuicios arcaicos respecto a la inversión extranjera, y avanzar resueltamente en la preparación, diseño y concreción de nuevos negocios.”
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