Obama al oído de Cuba

El discurso de Obama a Cuba generó un  gran impacto en el país. El diario Granma dedicó tres de sus ocho páginas en la edición del día siguiente para reseñarlo. Recomiendo el artículo firmado por Enrique Ubieta, un complemento necesario a las hermosas palabras que el Presidente de los Estados Unidos dirigió a los ciudadanos de la isla.

@POTUS ofreció en La Habana un discurso cuidadosamente preparado, párrafo por párrafo. Frases en español, una alusión a la dualidad monetaria y un elogio constante a la creatividad de los habitantes del bloqueo. Readaptó con inteligencia y un fino sentido de la diplomacia las mismas declaraciones ofrecidas en otros pronunciamientos y en entrevistas a la prensa desde el 17 de diciembre de 2014, suavizando posturas que en otras ocasiones expresó con menos delicadeza: un ejercicio magistral de poder inteligente.

Evitó lucir desafiante. Apeló a diferentes públicos y utilizó un recurso retórico empleado en los Estados de la Unión, al contar anécdotas personales de cuentapropistas y emigrados cubanos. Hizo un reiterado reconocimiento al origen del diferendo entre ambos países, mencionando detalles de la Historia que tantas ganas tiene de dejar atrás. Incluso hubo fragmentos de comprensión simplificada, dirigidos a personas menos enteradas de la política, que tal vez solo recuerden la frase “el cubano inventa en el aire” o la referencia a “La Cachita”.

El presidente de EE.UU. Barack Obama saluda a personas durante un recorrido por La Habana en la tarde del 20 de marzo de 2015. Foto de Pete Souza. Tomado de Medium.

Obama, y quienes lo hayan asesorado para escribir ese discurso, encontraron la manera de reformular y presentar una vez más su visión de la normalización con Cuba, del futuro de la “nación insular” y su gente. Lo novedoso no es lo que dijo, sino cómo. Admitió en buenos términos las diferencias latentes y habló de lo que quisiera ver en términos de democracia, derechos humanos, economía y ordenamiento político.

Me parece un discurso superior incluso a su último Estado de la Unión. Pero deja ver cuánto falta por recorrer en la comprensión mutua. Es interesante que Obama no vea “límites por parte de Estados Unidos en la habilidad de Cuba para tomar pasos” y “comprender su potencial sin cambios continuos aquí en Cuba”.

Con razón, Obama repite que no es fácil….y Raúl Castro le dice que no es suficiente.

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