Obama pierde un paso clave en la normalización con Cuba

El líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro, junto al presidente mexicano Enrique Peña Nieto, en una foto tomado en enero de 2014.

Por protocolo o estrategia, Barack Obama le huye a un encuentro con Fidel Castro, según interioridades reveladas en exclusividad por The New York Times. Lo que no calculan los asesores de la Casa Blanca es el efecto positivo que un gesto de ese tipo tendría en fuerzas y voces de peso en la opinión pública y la política cubana; entre individuos importantes que desde sus burós aún desconfían de las intenciones del gobierno de los Estados Unidos.

Una reunión entre el Comandante y el primer presidente negro de los Estados Unidos sería otro poderoso espaldarazo al proceso de normalización por el que Obama apuesta y que tan poco interés ha despertado en esta fase de la campaña presidencial entre los candidatos republicanos (entre ellos dos senadores cubanoamericanos, más ocupados en hablar de Irán, China, Rusia o de levantar el condenado muro con México).

Pero apreciar este tipo de sutileza escapa, por alguna razón, de los cálculos de quienes hacen la normalización desde Washington. Por eso, los números no dan y las exportaciones de Estados Unidos se redujeron durante 2015, a pesar de los paquetes de medidas pro acercamiento emitidos por la Administración Obama, excelentes como proyectos de política exterior, pero poco eficientes para resucitar una relación económica.

Francois Hollande, mejor informado, si encontró tiempo para conversar con Fidel. El cuidado en los detalles y el respeto han permitido el éxito de la diplomacia comercial francesa, como demuestra la apresurada construcción de un hotel del grupo galo Acoor en una de las mejores ubicaciones de La Habana, con una vista panorámica hacia el Castillo del Moro.

El líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro, conversando con el presidente de Nicaragua, Daniel Oritega, el jefe de estado ecuatoriano Rafael Correa y el gobernante boliviano Evo Morales, en una foto tomada en enero de 2014, cuando los mandatarios latinoamericanos asistieron a la II Cumbre de la CELAC en La Habana.

 


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