Rolando Gilbert, un sacerdote de las comunicaciones

2015-09-21 11.53.18

Desde Maisí, Guantánamo, vino el padre Rolando Gilbert Montes de Oca Valero para comentar en televisión nacional casi todos los momentos de la visita del Papa Francisco a Cuba. En compañía de la periodista Magda Resig, este religioso de 34 años describió detalles y peculiaridades de la liturgia católica con los términos exactos e información de background que solo un clérigo domina.

Durante tres días, a veces desde el amanecer hasta la noche, participó en la cobertura informativa a las actividades del Santo Padre en La Habana, Holguín y Santiago de Cuba. Ordenado en 2009, el padre Rolando es secretario ejecutivo de la Comisión Nacional de Sacerdote y miembro del equipo de comunicación de la Iglesia Católica en Cuba. Perteneció a la Diócesis de Camagüey. Ahora es párroco del municipio guantanamero de Maisí, “como misionero”. En el extremo oriental de la isla supo que colaboraría en las transmisiones televisivas.

“Me hicieron una comunicación diciendo ‘Rolando, mira, hemos pensado en ti para este servicio.’ Por pertenecer al equipo de comunicación, hablando en buen cubano, yo lo venía venir. En un primer momento, no me gustó mucho la idea, porque me iba a perder (la misa) en la Plaza, estar con la gente…eso es lo mío” me explicó en una pausa, cuando el recorrido de Francisco por las calles holguineras le permitió una pausa de veinte minutos para conversar conmigo.

“Sin embargo, poco a poco, me fui adaptando a la idea, dada la importancia de este servicio. Y hoy lo estoy disfrutando muchísimo. Yo aprendí que primero a Dios se le dice que sí y después se pregunta cómo.”

“Yo no sé quién tuvo la iniciativa o la primogenia. Hay una feliz coincidencia, una necesidad de ambos” me respondió cuando le pregunté de quién había sido la idea de incluir un cura en la revista especial por la visita del Papa. Nadie más hubiese sido capaz de ofrecer la información que compartió con millones de televidentes.

“Lo que estábamos acompañando eran fundamentalmente las acciones litúrgicas del Santo Padre en Cuba, la Eucaristía, la Misa, el rezo de víspera, la bendición, son todas acciones muy sacerdotales y por eso, habiendo un sacerdote en el equipo de comunicación, no es de extrañar que ellos hayan pensado en mí”.

“Había otro sacerdote compartiendo las transmisiones de Telesur, junto a una religiosa, la hermana Sandra, de las religiosas de María Inmaculada. Nosotros tres hemos hecho un trabajo de mesa juntos.”

 

MISIONERO EN MAISÍ

2El día a día del padre Rolando no transcurre en una oficina, ni siquiera en una edificación religiosa estándar. Cuando pidieron sacerdotes para atender uno de sitios más remotos de la geografía cubana, se ofreció voluntario a esa “misión”, en el sentido casi histórico de la palabra, como cuando los primeros evangelizadores en los principios de la Edad Media se iban a predicar en lugares lejanos.

En Maisí no tienen templos, pero si casas de misión, residencias particulares donde los sacerdotes son invitados a oficiar actos religiosos, toda “una especificidad de la Iglesia en Cuba”, como lo califica el padre Rolando.

“Celebramos la misa, con el gallo cantando al lado y con el vecino que vino a traer un poquito de café….en medio de la vida hogareña. Sin un retablo precioso; a lo mejor detrás del sacerdote lo que hay es un refrigerador. Pero allí se celebra la misa, muchas veces hasta en la mesa de comer, donde se reúne la familia, pues muchas veces esa mesa se convierte por minutos en un altar.”

“Yo a veces me desaparezco un poco entre esas montañas y entre aquellos guajiros.”El padre Rolando deja entrever que la falta de templos tiene sus ventajas, porque “la vida que le inyecta a la Iglesia el fenómeno de las casas de misión es extraordinaria.”

 

SACERDOTE COMUNICADOR

Era la primera vez que aparecía en la televisión nacional, aunque en el pasado ofreció entrevistas a televisoras católicas extranjeras. En su opinión, estar en la TV nacional y ayudar en la conducción de la cobertura a la visita papal, no rompe con el carácter laico del Estado cubano y de sus instituciones.

“Para los cristianos, la laicidad es exactamente esto, que a este estudio pueda venir un sacerdote, pueda venir un no creyente, pueda venir una persona de otra religión, y que todos tengan el mismo espacio, la misma posibilidad de comunicar al pueblo, la misma posibilidad de aportar a la cultura, eso es la laicidad.”

“(Esto) no es un privilegio a la Iglesia Católica. Es hacerle justicia a un acontecimiento que es para todos. En mi opinión, el hecho de que nuestra Iglesia esté accediendo a los medios no debería ser exclusivo de los católicos.Todos los acontecimientos religiosos relevantes de Cuba…culturales y de asociaciones fraternales, pueden deben poner en comunicación de todos.”

El padre Rolando no es un improvisado en cuanto a trabajar con medios. Recibió un diplomado en el Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales, apoyado por el Instituto de Estudios Eclesiásticos para América Latina. Durante tres años se preparó allí para “servir” en este campo.

“En mi sueño original no estaba ser comunicador, eso nos pasa mucho a los sacerdotes. Cuando yo comencé la diplomatura no tenía muy claro que iba a pertenecer a un equipo de ese tipo. Fue una invitación que me hicieron. Yo acepté, por esto de decirle ‘sí’ a la Iglesia. Después de estar allí, ir conociendo, de ir comprendiendo lo que esa diplomatura nos pudo ofrecer, yo me enamoré, sinceramente.

“Como sacerdote de las comunicaciones, descubrí la gran importancia y la gran comunión que se puede fomentar desde los medios de comunicación. Siempre que me necesiten me tendrán con mucho gusto.”

Anuncios