Directo desde Roma

El Papa viene a Cuba y la isla se detiene por él. El editorial publicado en Granma a pocos días de su llegada es una convocatoria, una carta de intenciones y una guía de comportamiento ante Su Santidad. Desde el 14 de septiembre, los cubanos reciben todo tipo de información acerca de la personalidad del hombre que predica contra la  expansión de la pobreza en economías desalmadas.

No es un Papa cualquiera. Es Francisco, el primero de su nombre, argentino como el Che y tan jesuita como los maestros de Fidel. Habla en español y no tiene pelos en la lengua. Ya escribió un libro acerca de su primer viaje a Cuba. Ahora viene a verla otra vez.

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