Conversación con el Cardenal

Jaime Ortega tuvo sesenta minutos en televisión para aclarar cuál es el estado actual de las relaciones entre la Iglesia Católica y el Estado cubano…y también para hablar un poco de si mismo. No había que esperar las respuestas, la puesta en escena lo decía todo: el Arzobispo de La Habana, en Cubavisión, en horario de máxima audiencia y entrevistado por Amaury Pérez.

Quienes esperaban un cuestionario sobre temas personales se llevaron la segunda sorpresa de la noche. El Cardenal contestó interrogantes de carácter político, sobre su papel en la liberación de presos y su intercambio con John Kerry, con quien dialogó acerca del futuro de Cuba.

Jaime Ortega tenía qué decir y lo dijo: perdona a sus ‘enemigos’ por televisión, habla sin problemas de su papel como interlocutor directo con el presidente Raúl Castro y definió la misión de la Iglesia Católica en Cuba: evangelizar, no derrocar gobiernos, como le recomendara el Papa Benedicto XVI.

Pero lo más llamativo de la entrevista es la confianza con que el Cardenal Ortega recordó sus anécdotas con el Papa Francisco. Su solemnidad se esfumó por un momento, cuando revivió ante Amaury Pérez el vaticinio que le hizo a Jorge Bergoglio antes de convertirse en Su Santidad: con una picardía muy cubana y un destello travieso en los ojos, le dijo: “¡Vas a ser Papa!”

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