Los culpables de Jacobson

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La subsecretaria de Estado Roberta Jacobson. Foto de Ismael Francisco (Cubadebate).

Es abril de 2014. La Cumbre se acerca. Aún no hay embajada de los Estados Unidos en La Habana. La isla sigue en la Lista de Países Patrocinadores del Terrorismo. Las relaciones diplomáticas permanencen rotas. En proceso de reparación, a martillazos de diálogo, pero rotas. La culpa la tiene alguien y Roberta Jacobson lo encontró. AP dice citar las palabras de la subsecretaria de Estado en un título bastante descriptivo e incriminatorio: ‘Cuba tiene un embudo que frena avances’. A juicio de la diplomática, “ese es un tema de control, pero que también hace que las cosas avancen lentamente.” El responsable es el gobierno de La Habana, porque, según dijo Jacobson y reportó la AP, “en el sistema político cubano hay una especie de embudo que sólo permite a ciertas personas tomar decisiones.”

Una perspectiva completamente comprensible en un país como Estados Unidos, donde el Congreso invita a jefes de gobierno a pronunciar discursos  y sabotea negociaciones diplomáticas en curso, con cartas amenazadoras escritas en persa.

Dejar la toma de decisiones en manos del poder ejecutivo es un privilegio que tienen aquellos Estados donde la política exterior no cae presa de la bipolaridad.

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